← EU Feed

Arrabal, el revoltoso

Arrabal, el revoltoso

Source Summary

Fernando Arrabal tiene solo 94 años. Es un niño. En La revuelta ( La 1) ha cantado el himno de Valencia (y el de Canadá) y ha contado mil historias, y por eso Broncano no ha enviado este miércoles a los niños a la cama: para que conozcan a esta figura de nuestra cultura. Arrabal es mi icono televisivo desde que nos regaló en 1989 su gloriosa ebriedad en La noche abierta de Dragó (en TVE también), un instante de verdad mística: “¡¡El milenarismo va a llegar!! ¡Dejad hablar a la minoría si-si-si-lenciosa!” En La revuelta ha desparramado su festival de anécdotas (“¡aquello fue la caraba!”, calificó, una expresión que mi padre frecuentaba hace medio siglo) y una energía portentosa y un buen humor maravilloso. ¡Y esa cascada de abrazos con Broncano! Nadie abraza más y mejor que Arrabal, amor y sonrisa. Veo la sintonía entre Broncano y Arrabal y me enternece como ver a nieto y abuelo que, sin acabar de entender uno lo que dice el otro, se adoran. ¡La patafísica es así! Arrabal ha ingresado a Broncano como miembro del Colegio de Patafísica, y Broncano ha investido a Arrabal “jefazo de La revoltosa ” (como él la llama, ja, ja). La “entrevista” ha concluido sin comentar el libro que Arrabal publica, Arrabal, Arrabal, Arrabal, arrabeaux , autobiografía por la que desfilan Dalí, Picasso, Buñuel, Beckett, Ionesco, Warhol, Jim Morrison... Y Arrabal se ha ido con la promesa de donar a España su pinacoteca (la he visto en su piso de París: Picasso, Dalí, Botero, Miró...), pero lo más valioso para mí es lo divertido que es Arrabal y este cariño personal que Broncano le profesa.

Advertisement
Read Original Article